Si le preguntas a cualquier carnicero de Barcelona cuál es el corte que nunca falla,
seguramente te dirá el entrecot. Es de esas piezas que triunfan siempre: en una comida
de domingo con la familia, en una parrillada de amigos en la terraza, o simplemente
cuando te apetece darte un homenaje entre semana sin complicarte la vida. Hoy te
contamos qué es exactamente, de dónde sale y cómo prepararlo para que quede de
rechupete, como en el mejor asador de tu barrio.
¿Qué es el entrecot y de dónde sale?
El entrecot se extrae de la zona dorsal de la vaca, concretamente de entre las costillas (de ahí el
nombre, «entre côtes»). Es una pieza jugosa, con un veteado de grasa intramuscular que se va
fundiendo mientras se cocina y que le da ese sabor tan característico. No tiene hueso, así que es
cómodo de cortar y de comer: perfecto para una cena rápida entre semana o para quedar bien sin
líos de última hora.
En nuestra carnicería trabajamos con vacuno de selección, con una maduración pensada para
potenciar el sabor sin que la pieza pierda terneza. Porque un buen entrecot no depende solo del
corte: la maduración es la que marca la diferencia entre una pieza correcta y una que te deja con
ganas de repetir la semana siguiente
Cómo reconocer un buen entrecot en el mostrador
A la hora de comprar, hay tres cosas a las que merece la pena prestar atención, y que en nuestra
tienda te explicamos siempre con gusto si tienes dudas:
El veteado: vetas finas de grasa repartidas por toda la pieza, ni demasiado escasas ni excesivas.
El color: un rojo intenso y brillante, sin tonos grisáceos ni pardos
El grosor: para plancha o parrilla, lo ideal son entre 2 y 3 centímetros. Muy fino se seca en un
suspiro; muy grueso cuesta que se haga por dentro sin pasarse por fuera.
Cómo cocinar el entrecot para que quede en su punto
Aquí va el método de toda la vida, el que usan los carniceros y las abuelas de este país desde
siempre, sin necesidad de artificios:
• Sácalo de la nevera con tiempo, al menos 30-40 minutos antes de cocinarlo. Una pieza fría por
dentro se hace de forma irregular, y eso es lo último que quieres.
• Sala justo antes de ponerlo al fuego, nunca mucho antes: la sal saca los jugos y reseca la carne si
actúa demasiado pronto.
• Plancha o parrilla bien caliente, que eche humo de verdad. Así se sella la pieza por fuera y el jugo
se queda dentro.
• Vuelta y vuelta: 2-3 minutos por lado si te gusta poco hecho, 4-5 minutos por lado si lo prefieres al
punto. Nada de andar pinchando con el tenedor cada dos por tres.
• Déjalo reposar 5 minutos tapado con papel de aluminio antes de cortarlo. Este paso es sagrado:
los jugos se redistribuyen y el resultado es una pasada.
Los errores que arruinan un buen entrecot
Por experiencia en el mostrador, sabemos que casi siempre son los mismos despistes los que
estropean una pieza buena. El primero, cocinar la carne recién sacada de la nevera, fría del todo: se
hace de forma desigual y el centro queda crudo cuando el exterior ya se ha pasado. El segundo,
tener prisa con el fuego: si la plancha no está lo bastante caliente, la carne suda en vez de sellarse,
y el resultado es una pieza gris y sin esa costra dorada que tanto gusta. Y el tercero, cortarla nada
más sacarla del fuego: sin el reposo, todo el jugo se escapa al primer corte y el plato acaba seco en
el plato, por muy bien cocinado que estuviera el punto.
También es un error común usar siempre el mismo tiempo de cocción sin tener en cuenta el grosor
real de la pieza. Cada entrecot es distinto, y dos minutos de diferencia en el grosor cambian
bastante el resultado final. Si tienes dudas, un termómetro de cocina económico te quita cualquier
incertidumbre: 50-52 grados en el centro para poco hecho, 55-57 para el punto.
Un aporte extra de proteína de calidad
Más allá del sabor, el entrecot es una fuente estupenda de proteína de alto valor biológico, hierro de
fácil absorción y vitaminas del grupo B, especialmente B12. Es una pieza que encaja bien tanto en
un día de entrenamiento fuerte como en una comida familiar sin más pretensiones que disfrutar de
un buen producto de toda la vida.
Con qué acompañarlo, a la catalana
Aquí en Barcelona no hace falta complicarse: unas patatas panadera, una escalivada, o
simplemente un buen pa amb tomàquet y una copa de vino del Penedès. El entrecot tiene tanto
sabor por sí mismo que no necesita salsas rebuscadas; como mucho, sal en escamas y pimienta
recién molida por encima, y listos.
¿Dónde comprarlo?
En nuestra carnicería seleccionamos cada pieza de vacuno con el mismo criterio que usaríamos
para nuestra propia mesa. Puedes venir a la tienda, pedirlo con reparto a domicilio en toda
Barcelona, o encargarlo a través de la web para recogerlo cuando mejor te vaya. Si tienes dudas
sobre el grosor o la cantidad que necesitas, pregúntanos: para eso estamos.
La próxima vez que te apetezca un homenaje sin complicaciones, ya lo sabes: entrecot bien
seleccionado, plancha bien caliente, y a disfrutar.
Si estás planeando tu barbacoa del fin de semana y aún no decides que carne comprar, pásate por el Mercat de Monserrat donde te asesoraremos con nuestra amplia experiencia. En Carnicería Rius preparamos cada corte de carne con pasión y calidad garantizada — puedes pedirla en nuestra parada o a domicilio.
Dirección: Mercat de Montserrat, Carrer de les Torres, 1, Nou Barris, Barcelona
Teléfono / WhatsApp:
Horario: Martes a miércoles 8:00–14:00
· Jueves 8:00–14:00 y 16:30–20:00
· Viernes 7:30–20:00
· Sábado 7:30–14:30
· Domingo y lunes cerrado

